Somos compatibles?

Es difícil encontrar a una persona que comparta nuestros sueños, gustos, deseos y sobre todo una persona que desee una relación estable; pero no es imposible. A veces el amor aparece en el momento menos pensado y lo que más cuesta es mantener vivo ese sentimiento.

El tener gustos opuestos en algunos puntos de nuestras vidas, lejos de crear inconvenientes, puede convertirse en algo enriquecedor. De hecho, en casi todas las parejas hay algún tipo de oposición. Es lo lógico, porque tenemos subjetividades distintas Ahora bien, las diferencias entre los miembros de la pareja pueden ser fuente de satisfacción cuando en su relación no habita la intolerancia, la intransigencia ni el deseo de dominar al otro, porque de esto surgen la peleas. 

La mayoría de discusiones que surgen cuando se tienen gustos opuestos es porque se crean lazos de dependencia tan fuertes que se hace difícil comprender que lo más normal es que haya discrepancias y gustos diferentes. La sensación de asfixia o invasión se produce cuando un miembro de la pareja se siente incapaz de defender su propio espacio. 

La pareja es el proyecto de compartir la vida con otro, de acompañar y ser acompañado por ése al que hemos elegido como pareja por razones que van más allá de la razón. Esa fuerza desconocida que nos empuja a querer al otro se basa en asociaciones misteriosas y, a veces, desconocidas, porque son inconscientes. Disfrutar de gustos y actitudes opuestas puede cumplir una función importante porque ese "desequilibrio" pone en marcha la ley de la compensación. 

La compatibilidad es uno de los motores de la pareja, de las emociones y, sobre todo, del amor Cuidar esa llama, mimarla, protegerla y convertirla en una hoguera es la fórmula infalible para que una relación no termine en la rutina. 

" La felicidad no esta en lograr lo que anhelas, sino en valorar lo que tienes"

Autor desconocido

http://www.rediaria.com

Agradecer la vida

Ante toda etapa que concluye, ante toda tarea cumplida, se impone un grato sentimiento de bienestar y, por qué no, de gratitud: la vida fluye y nos ha ayudado brindándonos circunstancias propias.

Sin embargo, si sabemos elevar nuestra mirada para ver qué se esconde detrás de cada hecho, también tendremos la capacidad de aceptar la piedra que entorpece el camino o el imprevisto que demora la concreción de un proyecto anhelado. Hasta en los momentos más difíciles de la vida, formamos parte de un suceso maravilloso que merece ser agradecido: "estamos vivos".

Por supuesto, no se trata de valorarlo en virtud de las posesiones materiales ni de la mayor o menor suerte que - pensamos - nos acompaña. Se trata de descubrir que todo ser, tan solo por existir, revela un secreto, recrea la mayor magia de la que podemos ser partícipes: la vida misma.

Comó nos sorprendemos cuando nos despertamos por la mañana y abrimos nuestros ojos.

Cómo olvidar que hoy es un día irrepetible y único, y que nosotros tenemos el privilegio de vivirlo en plenitud...

Así, cada objetivo, cada persona, cada palabra, cobrarán un nuevo significado, el que nunca deberían haber dejado de albergar, y llenarán de sentido nuestro espacio vital.

Todo ser humano llega a este mundo para cumplir una misión impostergable: aprender a quererse, conocerse en profundidad, apreciar lo que tiene, aceptar a quienes lo rodean y, entonces, transitar el camino que se abre frente a él. No importa si, en algunos tramos, el terreno es escarpado: sólo son pruebas a las que el destino lo somete a fin de fortalecer su espíritu. Sepamos apreciar toda bondad y toda belleza que nos rodee, por pequeña que sea.

Pero, también, sepamos reconocer qué nos está tratando de señalar la vida cuando nos presenta obstáculos,  una y otra vez. Y, sobre todo, tratemos de no perder nunca de vista que  de nosotros depende, en gran medida, aquello que nos sucede.
Si comprendemos el sentido último e invalorable de nuestra existencia, habremos encontrado la mejor forma de empezar a vivirla plenamente.

Autor desconocido.

http://www.rediaria.com

Web Sobre Mollendo